Extracto de las Obras de Juan Wesley

OBRAS | Año 2 N° 14

La lectura de sus Obras, Sermones, Cartas y su Diario, son parte de la herencia metodista un “evangelio integral” para nuestra edificación personal y comunitaria.

De su Obra Sinceras reflexiones sobre la presente situación de los negocios públicos “ extraemos:

[En carta a un amigo escrita en 1768]

Periculosae plenum opus aleae

Tractas; et incendis per ignes

Suppositos cineri doloso(*)

Horacio

“Usted desea que le exponga mis sinceras reflexiones sobre el estado presente de los asuntos públicos. ¿Pero ha considerado que no soy un político? La política está fuera del alcance de mis ocupaciones. Tampoco conozco, al menos no íntimamente, a alguien que lo sea. Y no es asunto fácil formarse un juicio relativo a cosas de naturaleza tan compleja. Es de lo más difícil, porque, a fin de formar nuestro propio juicio, deberían conocerse una multitud de hechos, pocos de los cuales pueden conocerse con tolerable precisión por quien que no sea testigo presencial de ellos.

Además, ¡cuán pocos de éstos relatarán lo que han visto precisamente como fue sin añadir, omitir o alterar, deliberadamente o no, alguna circunstancia. ¿Acaso una ligera adición o alteración no podrá darle un matiz completamente diferente a todo?

Y como no podemos conocer fácilmente con exactitud, los hechos sobre los cuales hemos de formar nuestro juicio, mucho menos podemos esperar conocer los variados resortes de la acción que dan lugar al surgimiento de los mismos, y sobre los cuales (más que de las mismas acciones desnudas) dependen los caracteres de los actores.

Es en base a esto que un viejo escritor nos aconseja no juzgar antes de tiempo; abstenerse, cuanto sea posible, de juzgar perentoriamente, sea de cosas o personas.

Hasta que venga el tiempo cuando las cosas encubiertas de las tinieblas, los hechos ahora ocultos sean traídos a la luz, y sean descubiertos los resortes ocultos de la acción, los pensamientos e intenciones de cada humano corazón.

Acaso usted diga, «No, cada inglés es un político; mamamos política con la leche materna. Para nosotros es tan natural hablar de política como respirar. Podemos instruir tanto al Rey como a su Consejo. En un santiamén podemos reformar el Estado, señalar cada equivocación de éste o aquel Ministro, y señalar cada paso que deben tomar para ser los árbitros de toda Europa.»

Concedo que todo zapatero, calderero, conserje y cochero puede hacerlo; pero no soy tan profundamente entendido. Mientras ellos están seguros de todo, de alguna manera yo no estoy seguro de nada, excepto de lo poco que pueda ver con mis propios ojos o escuchar con mis propios oídos. No obstante, por cuanto usted desea que le exponga lo que pienso, lo haré con toda franqueza.

Pero, por favor, sólo recuerde no tomo sobre mí el imponer o dictar nada ni a usted ni a nadie. Sólo uso del privilegio de todo inglés de exponer mis pensamientos sin ambages; afirmando hasta que disponga de mejor información sólo lo que me parezca ser la verdad.

Al presente, en verdad, no poseo mucha información, habiendo leído poco sobre este tema salvo en los periódicos; y usted sabe estos están mayormente inclinados de un lado. Poco es lo que puede verse de la otra parte, y ese poco rara vez está escrito por buenos escritores. ¡Cuán pocos tienen una pluma como la de Junius! (**)

Pero suponiendo que dispongamos de tanta información, ¡cuán poco podemos confiar en ella! ¡Sea la información dada por una parte como por otra! ¿Acaso no está tan enardecida una como la otra? ¿Quién no sabe cuán difícil es para una persona ver las cosas correctamente cuando está irritada? ¿La pasión no ciega los ojos del entendimiento como el humo los ojos físicos? ¡Cuán poco podemos aprender de quienes sólo ven a través de una nube!

Tengo esta ventaja sobre ambas partes, el no estar irritado con ninguno. Así que. si tengo una pequeña comprensión por naturaleza o por experiencia, al menos en este caso no está nublada por la pasión. La misma felicidad que me deseo a mí mismo, la deseo para los de una y otra parte. No ofendería a nadie en lo más mínimo; ni les ocasionaría ningún dolor.

Tengo asimismo otra ventaja, la no de tener ninguna predilección por un lado u otro. No tengo ningún interés pendiente; no busco el favor de ningún ser humano; no espero ni temo nada de ninguna persona; y no tengo atadura personal de ningún tipo con cualquiera de las partes en disputa.

¿Pero soy tan necio como para imaginar que, porque no estoy enojado con nadie, ellos no estarán irritados conmigo? No, no me imagino tal cosa. Probablemente ambos

estén bastante enojados, aunque fuera sólo porque no estoy tan acalorado como ellos mismos. ¿Pues qué es más insoportable para una persona apasionada, que ver que otro controla su temperamento? ¿Y no es una provocación adicional no comportarse con su contrincante como él lo hace? ¿No insultarle, no decirle malas palabras?

Espero por tanto, ser maltratado de todas partes, y lo único que me desilusionará será el buen trato”.

(*)   Usted está tratando con una obra llena de peligros y se aventura a supuestos incendios con cenizas traicioneras.

(**) Junius era el seudónimo de un desconocido escritor que publicó sesenta y nueve artículos exponiendo y criticando la corrupción de los ministros de gobierno del Rey Jorge III.

La selección de los párrafos de los textos fueron elegidos teniendo en cuenta varios criterios (temática, extensión, contenido del mensaje, impacto en el lector, etc.) sin embargo no excluyen cierta cuota de arbitrariedad difícil de evitar, por lo cual pedimos disculpas por anticipado.

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One thought on “Extracto de las Obras de Juan Wesley

  1. En el extracto del día de hoy se lee la carta de Juan Wesley a un amigo en 1768, en la que manifiesta su muy escaso interés en los asuntos de la política. Wesley, con sabiduría espiritual y relacional, pone de manifiesto que no es su intención entrar en el juego de los políticos en cuanto a irritarse fanáticamente por pertenecer a una u otra tendencia. Afirma, también, que por el hecho de controlar su temperamento un político pueda descontrolarse aún más pues lo que espera y desea es que su rival político se exaspere o enfurezca con mayor intensidad. Juan Wesley profundiza su equilibrio espiritual y emocional al definirse por la evitación del insulto y de la pronunciación de las malas palabras. El testimonio de Juan Wesley muestra el camino de una reflexión acerca de los beneficios éticos que recibe el cristiano que ha entregado su vida al Señor Jesús. Juan Wesly, por experiencia propia, conocía muy bien la acción de la persona humana que es bautizada y llenada por el Espíritu Santo. Un pregunta puede ser: ¿Qué sucedería si una comunidad determinada estaría gobernada políticamente por mujeres y varones llenos del Espíritu Santo por medio del testimonio que propone el apóstol Pablo cuando expresa ¨todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis […] esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros¨? La virtud de Juan Wesley en el extracto de hoy es ¨hacer pensar¨ de manera introspectiva. Es decir, introspección es la “observación interior de los propios actos o estados de ánimo o de conciencia” según el Diccionario de la Real Academia Española. “Dios tenga misericordia de nosotros, y nos bendiga.”

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