A 200 años de la muerte de Asbury

Hoy 31 de marzo se conmemora los 200 años de la muerte Francis “Frank” Asbury quien fuera junto con el Dr. Thomas Coke, uno de los primeros obispos de la Iglesia Metodista Episcopal de …

Origen: A 200 años de la muerte de Asbury

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Extracto de las Obras de Juan Wesley

OBRAS | Año 3 N° 6

La lectura de sus Obras, Sermones, Cartas y su Diario, son parte de la herencia metodista un “evangelio integral” para nuestra edificación personal y comunitaria.

De su Obra “Un nuevo llamado a personas razonables y religiosas. Parte III” extraemos:

“Ahora bien, ¿qué puede pensar una persona imparcial sobre el presente estado de la religión en Inglaterra? ¿Hay alguna otra nación bajo el sol que haya caído tan profundamente en relación con los principios fundamentales de toda religión? ¿Dónde está el país en el cual se encuentre tal despreocupación en cuanto a la moralidad, aun la que es propia de los paganos? ¿Dónde se encuentra un desprecio tal de la justicia, de la verdad, y de todo lo que sea apreciado y honorable por seres racionales?

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«Sin embargo, tenemos todavía muchos miles depersonas verdaderamente virtuosas y religiosas». ¿En qué consiste su religión? ¿En justicia y verdadera santidad? ¿En un amor más fuerte que la muerte? ¿En ferviente gratitud a Dios? ¿En tierno afecto a todas las criaturas? ¿Es su religión la religión del corazón? ¿Una renovación del corazón a la imagen de Dios? ¿Reflejan al Dios que adoran? ¿Están libres de vanidad, ambición, avaricia, pasión y lujuria, y de toda actitud ríspida o no amable? ¡Ay! Me temo que ni ellos, ni la mayor parte de ellos, ni ustedes, conocen lo que esta religión significa.

……

Y ¿qué otra cosa puede decirse también de la oración, pública o privada, en la forma que ustedes generalmente la practican, como una cosa rutinaria, dando vueltas y vueltas en el mismo trillo aburrido, sin conocimiento o amor de Dios, sin un sentimiento celestial, logrado o mejorado? ¡Qué burla de Dios es todo esto!

Sin embargo, esta religión que no les hace ningún bien puede hacerles mucho daño. Por supuesto, es claro que les hace daño: aumenta diariamente su orgullo, al medir su bondad por el número y duración de sus prácticas. Y sienten un menosprecio profundo por todos aquéllos que no están altura de sus virtudes. Inspira en la gente un celo que es el fuego mismo del infierno: furioso, amargo, implacable, inmisericorde. Y esto hasta un grado tal que a menudo extingue toda compasión, toda amabilidad, todo sentimiento de humanidad. Y mucho más cuando esta ferocidad de espíritu, que es el producto natural de esa religión, y a pesar de sus vínculos humanos y divinos, explota en abierta violencia, rapiña, asesinato, sedición, rebelión, guerra civil, hasta producir desolación de ciudades y países. Tantum haec religio potuit suadere malorum! *

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Justo en este tiempo, cuando nos faltaba poco para llenar la medida de nuestras iniquidades, dos o tres clérigos de la Iglesia de Inglaterra comenzaron a llamar pecadores al arrepentimiento. En dos o tres años hicieron sonar la alarma hasta los confines del país. Muchos miles se reunieron en torno a ellos para escucharles, y en cada lugar a donde iban muchos empezaron a expresar interés en la religión como nunca antes. Se imprimió con más fuerza en sus mentes la importancia de las cosas eternas, y tuvieron un ferviente deseo de servir a Dios como jamás lo tuvieron desde su primera infancia. De esta manera Dios comenzó a atraerles con cuerdas de amor, con cuerdas humanas.

En corto tiempo, muchos tuvieron una profunda convicción de lo odioso de sus pecados. Y tomaron conciencia de las actitudes que son justamente odiosas para Dios y los demás, así como de su ignorancia de Dios y su total incapacidad para conocerle, amarle o servirle. Al mismo tiempo, vieron con toda claridad la insignificancia de su religión exterior. Es más, a menudo lo confesaban delante de Dios como la hipocresía más abominable. Y así se adentraban cada vez más hondo en aquel arrepentimiento que precede a la fe en el Hijo de Dios.

Y de aquí surgieron los frutos dignos de arrepentimiento.

El borracho comenzó a ser sobrio moderado. El mujeriego se abstuvo del adulterio y la fornicación, el injusto de la opresión y la injusticia. El ocioso comenzó a trabajar con sus manos para comer su propio pan. El mezquino aprendió a compartir su pan con el hambriento, y a vestir al desnudo. En verdad toda su vida fue cambiando. Dejaron de hacer el mal y aprendieron a hacer el bien.

Pero esto no fue todo. Por encima y más allá de estos cambios exteriores, comenzaron a experimentar la religión interior. El amor de Dios fue derramado en sus corazones, el cual siguen disfrutando hasta hoy. Le amaron a él porque él nos amó primero, y no nos escatimó a su propio Hijo, su unigénito Hijo. Y este amor les constriñe para amar a toda la humanidad, a todos los hijos de nuestro Padre en los cielos y en la tierra, inspirándoles todo sentimiento santo y celestial, todo el sentir que hubo en Cristo Jesús. Por eso es que ellos ahora son constantes en su conducta, intachables en toda su manera de vivir. Y en cualquier circunstancia en que estén han aprendido a estar contentos. Y de tal manera que ahora dan gracias en todo. No sólo se conforman, se regocijan y desbordan de alegría en todas las dispensaciones de Dios hacia ellos. Porque en la medida en que aman a Dios (un amor que nadie les puede quitar) están siempre felices en Dios. Por lo tanto caminan serenamente en la vida, sin cansarse y sin desmayar en su corazón, jamás quejándose, murmurando o insatisfechos, echando su solicitud sobre Dios, hasta que llegue la hora cuando dejarán caer esta envoltura de tierra y retornen al gran Padre de los espíritus. Especialmente entonces será cuando se alegrarán con gozo inefable y glorioso.

Ustedes, los que no dan crédito a esto, vengan y vean.

…..

Ningún énfasis se ha puesto en cosas como necesarias para la salvación sino lo que innegablemente está en la Palabra de Dios. Y todas las cosas que se han dicho, han sido en proporción a su relación con lo que constituye la suma de todo: el amor a Dios y a nuestro prójimo. Así de pura y bíblica es la religión que se ha esparcido recientemente en nuestra nación.

Esta religión, además de bíblica, es también racional. Están tan libre de entusiasmo como de superstición. Cierto que se ha afirmado lo contrario. Pero una cosa es afirmar y otra es probar. ¿Quién puede probar que amar a Dios es entusiasmo? ¿Es entusiasmo amarle con todo el corazón? ¿Regocijarse en sentir su amor por nosotros? ¿Alabarle con todas nuestras fuerzas? ¿Quién se atrevería a acusar de entusiasmo al amor por toda la humanidad?

 

*”Tanto daño produce esta religión” | Lucrecio | De las naturaleza de las cosas

 

La selección de los párrafos de los textos fueron elegidos teniendo en cuenta varios criterios (temática, extensión, contenido del mensaje, impacto en el lector, etc.) sin embargo no excluyen cierta cuota de arbitrariedad difícil de evitar, por lo cual pedimos disculpas por anticipado.

 

Extracto de las Cartas de Juan Wesley

CARTAS | Año 3 N° 5

La lectura de sus Obras, Sermones, Cartas y su Diario, son parte de la herencia metodista un “evangelio integral” para nuestra edificación personal y comunitaria.

De su Carta a “Samuel Furly”* extraemos:

Leeds, 10 de mayo de 1755.

Mi estimado hermano:

Hemos de llegar a ser todas las cosas para todos (1Cor. 9,22), hasta donde la Palabra de Dios lo permita. Pero no podemos variar en nada de la regla escrita.

Por lo tanto no puedo hablar con frivolidad con nadie, porque la Palabra de Dios lo prohíbe expresamente. Pero puedo hablar sobre tópicos que tienen una utilidad indirecta como lenguajes o puntos de filosofía.

A aquel joven se le ordenó literalmente a venderlo todo (Mt. 19,16-22). De otra forma no podía escapar de la codicia. Pero a nosotros en ningún sitio se nos ordena hacer lo mismo. Que alguien muestre lo contrario si puede.

La regla general en la interpretación de las Escrituras es ésta: Hay que aceptar el sentido literal de cada texto, si no es contrario al de algunos otros textos. Pero en tal, el texto más oscuro se interpreta con ayuda de los que hablan con más claridad.

Si alguien quiere que usted camine más rápido de lo que permiten sus fuerzas, no tiene licencia de Dios para cumplir con eso. Si alguien desea que usted vaya más lejos, cuando ya está cansado, debe pedirle que le deje ir a caballo, o que vaya a pie con usted.

Sea constante en la oración.

Soy su hermano afectuoso,

J.Wesley

PD: Las cartas dirigidas a la Fundición me llegarán dondequiera que esté.

 

 

La selección de los párrafos de los textos fueron elegidos teniendo en cuenta varios criterios (temática, extensión, contenido del mensaje, impacto en el lector, etc.) sin embargo no excluyen cierta cuota de arbitrariedad difícil de evitar, por lo cual pedimos disculpas por anticipado.

 

Extracto de los Diarios de Juan Wesley

DIARIO | Año 3 N° 5

La lectura de sus Obras, Sermones, Cartas y su Diario, son parte de la herencia metodista un “evangelio integral” para nuestra edificación personal y comunitaria.

De su Diario extraemos:

Lunes 26 de 1753.

El Dr. Fothergill* me dijo claramente que no debía quedarme en el pueblo un día más, añadiendo: «Si algo le hace bien, debe ser el aire del campo, con descanso, leche de burra y cabalgata diaria». Por esa razón (no siendo capaz de montar a caballo) alrededor del mediodía tomé el carruaje para Lewisham.

En la noche (sin saber cómo Dios querría disponer de mí), para evitar en vil panegírico, escribí lo siguiente:

Aquí yace

El cuerpo de Juan Wesley

Un tizón escapado del fuego

Quien murió de tisis a los cincuenta y un años de edad

No dejando, después que sus Deudas han sido pagadas, diez libras

detrás de él

Orando

¡Dios se propicio a mí, siervo inútil!

 

El mismo ordenó que, de ponerse alguna inscripción, ésta fuese puesta

sobre su tumba

 

*El Dr. Fothergill era el médico de Wesley. Consecuencia de su viaje a Leigh había contraído un “enfriamiento” por la inclemencia del tiempo.

 

La selección de los párrafos de los textos fueron elegidos teniendo en cuenta varios criterios (temática, extensión, contenido del mensaje, impacto en el lector, etc.) sin embargo no excluyen cierta cuota de arbitrariedad difícil de evitar, por lo cual pedimos disculpas por anticipado.

Extracto de los Sermones de Juan Wesley

SERMONES | Año 3 N° 5

De su Sermón “Sobre el sermón del Señor en la montaña” [Discurso 4] extraemos:

Mateo 5:13-16

Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se

desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para

nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.

Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada

sobre un monte no se puede esconder.

Ni se enciende una luz y se pone debajo de un

almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.

Así alumbre vuestra luz delante de los hombres,

para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a

vuestro Padre que está en los cielos.

 

 

°Primero, trataré de demostrar que el cristianismo es esencialmente una religión social, y que tratar de hacerlo una religión solitaria es en verdad destruirlo. Por cristianismo quiero decir ese método de adorar a Dios que Jesucristo reveló a la humanidad. Cuando digo que esta es esencialmente una religión social, quiero decir que no sólo no puede subsistir sino que de ninguna manera puede existir sin la sociedad, sin vivir y mezclarse con los seres humanos.

Y al tratar de demostrar esto me limitaré a las consideraciones que se desprenden del mismo discurso que estamos examinando. Y si esto quedare demostrado entonces hacer de esta una religión solitaria es sin duda destruirla.

Otra parte necesaria del verdadero cristianismo es la pacificación o hacer el bien. Que esto es igualmente esencial a las otras partes de la religión de Jesucristo no puede argumentarse con más fuerza–y sería absurdo buscar cualquiera otro–que el hecho de estar incluido en el plan original que él ha establecido como los fundamentos de su religión. Por tanto, dejar esto de lado es el mismo atrevido insulto contra la autoridad de nuestro gran Maestro que dejar de lado la misericordia, la pureza de corazón, o cualquier otra parte de su institución.

….

«Vosotros» cristianos «sois la luz del mundo».

Ustedes los cristianos son la luz del mundo en razón de sus disposiciones y acciones. Su santidad los hace tan conspicuos como el sol en medio del cielo. Así como no pueden salirse del mundo, así tampoco pueden permanecer en él sin dejarse ver por el género humano. No les es dado huir de los seres humanos, y mientras estén entre ellos, será imposible ocultar su humildad y mansedumbre y aquellas otras disposiciones por las cuales aspiran a ser perfectos, como su Padre que está en los cielos es perfecto. Ni puede ocultarse el amor más que la luz, y mucho menos cuando resplandece en acción, cuando ustedes lo ejercitan en las obras de amor, y en toda clase de benevolencia.

Sería más fácil a la gente esconder una ciudad que a un cristiano; sí, a una ciudad asentada sobre un monte que a un cristiano santo, celoso y activo amante de Dios y de los seres humanos.”

La selección de los párrafos de los textos fueron elegidos teniendo en cuenta varios criterios (temática, extensión, contenido del mensaje, impacto en el lector, etc.) sin embargo no excluyen cierta cuota de arbitrariedad difícil de evitar, por lo cual pedimos disculpas por anticipado.