Extracto de los Diarios de Juan Wesley

 

DIARIO | Año 4 N° 10

La lectura de sus Obras, Sermones, Cartas y su Diario, son parte de la herencia metodista un “evangelio integral” para nuestra edificación personal y comunitaria.

De su Diario extraemos:

 

 

 

Viernes Santo, 29 de marzo de 1782.

Llegué a Macclesfield* con el tiempo preciso para ayudar al Sr. Simpson** en el trabajoso servicio del día. Prediqué por él en la mañana y en la tarde y administramos los sacramentos como a mil trescientas personas.

Mientras los administrábamos, oí un sonido bajo, suave y solemne, exactamente como el de un arpa eolia. Esta armonía continuó por cinco o seis minutos y conmovió a muchos al extremo de no poder contener las lágrimas.

Este sonido entonces gradualmente desapareció. ¡Es extraño que ningún otro organista (que yo sepa) haya pensado en algo así!

En la noche, prediqué en nuestro salón***. Aquí hubo aquella armonía a la que el arte no puede imitar.

 

 

 

Notas del Editor:
*Es una localidad ubicada en el centro de la isla, entre Liverpoll y Sheffield. En la actualidad tiene aproximadamente 52.000 habitantes. El metodismo estuvo presente en el lugar desde 1747.
**David Simpson ers un clérigo anglicano quien cooperó con el metodismo.
***Se refiere a la llamada “Capilla Wesley” levantada 1779 en la calle Sunderland Street. En 1779 la congregación wesleyana –según la Wesley Historical Society– representaba el 5,1% de la población de la ciudad.
  
La selección de los párrafos de los textos fueron elegidos teniendo en cuenta varios criterios (temática, extensión, contenido del mensaje, impacto en el lector, etc.) sin embargo no excluyen cierta cuota de arbitrariedad difícil de evitar, por lo cual pedimos disculpas por anticipado.

 

Anuncios

Extracto de los Sermones de Juan Wesley

SERMONES | Año 4 N° 10

La lectura de sus Obras, Sermones, Cartas y su Diario, son parte de la herencia metodista un “evangelio integral” para nuestra edificación personal y comunitaria.

 

 

De su Sermón “Los sufrimientos de un pueblo son fruto de su pecado” extraemos:

 

2 Samuel 24:17

Yo fui quien pequé, yo cometí el mal, pero estas pero estas ovejas  ¿qué han hecho?

“No sabemos de qué manera Israel había ofendido a Dios, qué provocó que su ira se encendiera; sólo conocemos el resultado. Incitó a David contra ellos a que dijese: Ve, haz un censo de Israel y Judá.

¿Pero quién lo «incitó»? ¡Pues no fue Dios! ¡Guárdense de atribuir esto a quien es fuente de amor y santidad! No fue Dios sino Satanás quien incitó a David. El paralelo de este relato en el libro de Crónicas dice «Pero Satanás se levantó contra Israel, e incitó a David a que hiciese censo de Israel.» (1Cr.21,1)

Satanás se presentó ante Dios para acusar a David y a Israel, y rogó a Dios que le permitiese tentar a David. Presentarse: precisamente este es el término que utilizamos para referirnos a quien acude a los tribunales para acusar a alguien. Por eso las Escrituras, que siempre nos hablan acerca de las cosas de Dios con un lenguaje propio de los humanos, dicen que Satanás se presentó así ante el tribunal de Dios. Y dijo David a Joab y a los príncipes del pueblo: Id, haced censo de Israel desde Beerseba hasta Dan, e informadme sobre el número de ellos para que yo lo sepa.(1Cr.21,2)

…..

¿No encuentran un asombroso paralelo entre la situación del pueblo de Israel y la nuestra?* El mal general provocó un castigo general. ¿No vemos ahora la misma causa provocar el mismo efecto? Igual que ellos nosotros también hemos pecado y ahora somos castigados, y tal vez esto sea sólo el principio de los dolores.(Mt.24;8) Tal vez ahora el ángel está extendiendo su mano sobre Inglaterra para destruirla. ¡Roguemos que el Señor diga al destructor «Basta ahora; detén tu mano»! (2S.24,16)

Muy pocos niegan que el dolor es fruto del pecado; esto ha quedado demostrado durante siglos de sufrimiento. Pero rara vez lo admitimos en nosotros mismos. Cuando hablamos del pecado como causante del sufrimiento, generalmente nos referimos al pecado de los demás, y creemos que nosotros sufrimos a causa de su pecado. ¿Pero es realmente necesario buscar tan lejos? ¿No alcanza con nuestras propias faltas para explicar nuestro

sufrimiento? Hagamos un análisis justo e imparcial, examinemos nuestro corazón, nuestra propia vida. Todos nosotros sufrimos, y todos hemos pecado. Me pregunto si no sería más beneficioso para todos que cada uno aceptara que es su propio pecado el que provoca sufrimiento en él y en los demás; que cada uno de nosotros dijera: «Yo pequé, yo hice la maldad; ¿qué hicieron estas ovejas?»

 

*Wesley se refiere aquí al inicio de la rebelión en las Colonias de América.
 
 
La selección de los párrafos de los textos fueron elegidos teniendo en cuenta varios criterios (temática, extensión, contenido del mensaje, impacto en el lector, etc.) sin embargo no excluyen cierta cuota de arbitrariedad difícil de evitar, por lo cual pedimos disculpas por anticipado.

 

Extracto de las Obras de Juan Wesley

 

OBRAS | Año 4 N° 10

La lectura de sus Obras, Sermones, Cartas y su Diario, son parte de la herencia metodista un “evangelio integral” para nuestra edificación personal y comunitaria.

 

De su Obra  «Pensamientos sobre el gusto extraemos:

 Pero, ¿hay algún libro mejor sobre el tema a tratar? No que yo sepa. Al menos, yo no lo he visto, aunque hay algunos ingeniosos pensamientos del Sr. Addison sobre el asunto en El Espectador. Muy relacionado con este asunto es su magnífico Ensayo sobre los placeres de la imaginación. Pero «gusto» es una palabra más extensa.

No se relaciona únicamente con la imaginación. Puede que sea muy difícil comprender el preciso significado de la palabra, porque hay muy pocos sinónimos de ella. Yo no recuerdo ninguno ni en griego ni en latín y tampoco en inglés. Sí tenemos algunos que generalmente se supone que son equivalentes cercanos de la palabra. Así, una persona de gusto es casi lo mismo que una persona de genio, con sentido o de juicio, pero ninguno de éstos significa exactamente la misma cosa.

….

Entonces, ¿qué es el gusto, en el significado general de la palabra? Ciertamente es una facultad de la mente, como lo es también el sentido del gusto en la boca.

Con el sentido externo saboreamos varias comidas y distinguimos unas de otras. Por medio del interno, saboreamos y distinguimos unas de otras, varias comidas que se ofrecen a la mente. El sentido del gusto es, entonces, el sentido interno que prueba y distingue su propio objeto. Por probar quiero decir que percibe con placer; porque en la común acepción de la palabra no se nos dice que tenemos un gusto para lo desagradable, sino únicamente para los objetos que satisfacen.

Algunos de éstos son objetos del entendimiento, tales como las verdades especulativas, especialmente las de naturaleza metafísica o matemática. Por eso decimos, que alguien tiene gusto por la metafísica, que es algo más que decir que puede emitir juicios sobre esa disciplina. Quiere decir, más allá y sobre todo, que tiene un gusto especial por ella y que encuentra placer en su estudio. Cuando decimos que alguien tiene gusto por las matemáticas, queremos decir no únicamente que las comprende, sino que encuentra placer en ellas.

Otra forma de gusto es el que tiene que ver con los objetos que satisfacen a la imaginación. Así, acostumbramos decir que alguien tiene gusto por la grandeza, la novedad o la belleza, queriendo decir que encuentra placer en lo imponente, lo nuevo o la hermosura de los objetos, ya sean estos así por obra de la naturaleza o por medio del arte. De éstos hay una variedad infinita. Quiero decir, en los diferentes gustos del ser humano.

Algunos tienen gusto por lo grandioso, otros por la belleza. Algunos, también, tienen gusto por cierta clase de belleza y otros por otra. Algunos tienen gusto por la hermosura de la naturaleza, otros por el arte. El primero por las flores, los prados, los campos o los bosques. El último por la pintura o la poesía. Pero algunos tienen gusto por ambos.

Pero, de la misma manera, ¿hay un cierto sentido interno por medio del cual gustamos la felicidad de nuestros semejantes sin reflejarla en nuestros propios intereses o sin referirla a nosotros mismos, por medio de la cual tenemos parte en lo que pertenece a otros y nos gozamos con los que se gozan? Ciertamente todavía hay algo en la mente humana, en muchas si no en todas (ya sea por naturaleza o por un principio más elevado), que nos hace interesarnos en el bienestar, no únicamente de nuestras familias, amigos y vecinos, sino de quienes se encuentran a una gran distancia de nosotros, ya sea en el tiempo o en el espacio. Las mentes más generosas tienen este gusto por la felicidad humana.

 

 

 La selección de los párrafos de los textos fueron elegidos teniendo en cuenta varios criterios (temática, extensión, contenido del mensaje, impacto en el lector, etc.) sin embargo no excluyen cierta cuota de arbitrariedad difícil de evitar, por lo cual pedimos disculpas por anticipado.

 

Extracto de las Cartas de Juan Wesley

CARTAS | Año 4 N° 9

La lectura de sus Obras, Sermones, Cartas y su Diario, son parte de la herencia metodista un “evangelio integral” para nuestra edificación personal y comunitaria.

 

 

 

De su Carta a  “Walter Churchey”* extraemos:

Londres, 25 de junio de 1777

Mi estimado hermano.

En el presente estoy bien, porque tengo unas pocas libras esterlinas, si no veintenas de libras, menos que nada.

No dejo más dinero en mi Testamento que lo que tendré en mi bolsillo el día que me muera.

Mi religión me obliga «a recordarles a las personas de someterse a las autoridades superiores» (Ro.13,1). La lealtad es para mí una rama esencial de la religión, y es triste si algunos metodistas la olvidan. Hay una relación muy íntima, por lo tanto, entre mi religión y mi conducta política; la misma autoridad me ordena: «Temed a Dios» y «Honrad al rey» (1Pe.2,17).*

El Dr. Coke promete mucho, y nos da razón para esperar que él traerá no solamente la flor sino también la fruta. Hasta aquí se ha portado muy bien, y parece estar consciente de su enemigo, el aplauso. También va a estar en peligro porque su testimonio va a ofender a algunos. Si usted le conoce, una carta amigable sería útil, y sería recibida con gratitud. En estos momentos está en una situación indecisa y en la necesidad de toda la ayuda que uno le pueda dar.**

Espero estar en Monmouth (viniendo de Worcester) el miércoles, 9 de julio, y en Brecon

el 10.

Quedo,

Afectuosamente su hermano,

Juan Wesley

 

 

*Churchey era un abogado metodista amigo de estudios de Coke.
**Esta carta de 1777, debe contextualizarse por la Revolución de la 13 Colonias en América que se declararon independientes el 4 de julio de 1776.  Los metodistas estaban presentes en América ya antes de 1766. [HD]
***Thomas Coke fue un ministro anglicano que por su simpatía con los metodistas fue hostilizado hasta abandonar la Iglesia de Inglaterra para unirse a los metodistas precisamente este año 1777. [HD]
La selección de los párrafos de los textos fueron elegidos teniendo en cuenta varios criterios (temática, extensión, contenido del mensaje, impacto en el lector, etc.) sin embargo no excluyen cierta cuota de arbitrariedad difícil de evitar, por lo cual pedimos disculpas por anticipado.

 

Extracto de los Diarios de Juan Wesley

DIARIO | Año 4 N° 9

La lectura de sus Obras, Sermones, Cartas y su Diario, son parte de la herencia metodista un “evangelio integral” para nuestra edificación personal y comunitaria.

De su Diario extraemos:

[Wesley está en la Isla de Man.]

Viernes 8 de junio de 1781.

Habiendo visitado ahora toda la isla, este, sur, norte y oeste, estuve completamente convencido de no tener un circuito como éste ni en Inglaterra, Escocia o Irlanda.

 Está apartada del mundo y tiene muy poco comercio y es visitada escasamente por extranjeros. Aquí no hay papistas, ni disidentes de ninguna clase, ni calvinistas, ni gente conflictiva. Aquí no hay oposición, ni del gobernador (un hombre humano y apacible), ni del obispo (un buen hombre), ni del grupo de clérigos. Uno o dos de ellos se opusieron en un tiempo, pero ahora comprenden mejor. Así es que ahora hay mucho menos reproche en vez de mucho más; el escándalo de la cruz ha cesado por el momento.

 Los naturales son sencillos, ingenuos, gente simple, toscos; esto es, puros y limpios.

Algunos de ellos son ricos o personas refinadas; pero la mayor parte, moderadamente pobres. La mayoría de los extranjeros que se han establecido entre ellos son personas que han sufrido. Los pastores locales son personas de fe y amor, unidos en un solo pensamiento y en un solo juicio.

 Hablan ya sea la lengua manx o inglés y siguen un plan regular que el asistente les entrega mensualmente.

 Se supone que la isla tiene treinta mil habitantes. Si se considera que la mitad de ellos son adultos y que nuestras sociedades tienen cien o doscientos miembros, ¡qué gran proporción es ésta! ¿Se ha visto algo semejante en cualquier parte de la Gran Bretaña o Irlanda?”

 

 

 

La selección de los párrafos de los textos fueron elegidos teniendo en cuenta varios criterios (temática, extensión, contenido del mensaje, impacto en el lector, etc.) sin embargo no excluyen cierta cuota de arbitrariedad difícil de evitar, por lo cual pedimos disculpas por anticipado.

 

 

Extracto de los Sermones de Juan Wesley

SERMONES | Año 4 N° 9

La lectura de sus Obras, Sermones, Cartas y su Diario, son parte de la herencia metodista un “evangelio integral” para nuestra edificación personal y comunitaria.

 

 

De su Sermón “La viña del Señor” extraemos:

Isaías 5:4

¿Qué más se podía hacer a mi viña, que yo no haya hecho en ella?

¿Cómo, esperando yo que diese uvas, ha dado uvas silvestres?

 Analicemos en primer término qué podría haberse hecho en esta su viña que Dios no haya hecho ya.

¿Qué más podría haberse hecho con respecto a la doctrina?

Desde el comienzo, desde el mismo momento en que aquellos cuatro jóvenes se reunieron, cada uno de ellos fue homo unius libri–hombre de un solo libro. A todos ellos Dios les enseñó a creer que lámpara sería a sus pies su palabra, y lumbrera a su camino. Tan sólo una norma aceptaban como guía para juzgar su forma de ser, sus palabras y acciones: la palabra de Dios. Todos y cada uno de ellos estaban decididos a ser cristianos bíblicos.

Continuamente se les criticaba precisamente por esto; algunos se burlaban llamándolos los fanáticos de la Biblia.

Otros los llamaban comebiblias porque, según decían, se alimentaban de la Biblia como una polilla se alimenta de la ropa. Por cierto, hasta el día de hoy, aquellos hombres siempre se han esforzado para que su pensamiento y su prédica sean fiel reflejo de la palabra de Dios.

……

Después de las Sagradas Escrituras, el libro que más los ayudó a definir su posición con respecto a la justificación por la fe, punto doctrinal de enorme importancia, fue el Libro de las Homilías.6 No estuvieron plenamente convencidos de que sólo somos justificados por fe hasta después de haber leído cuidadosamente este libro y de compararlo con los textos sagrados, especialmente la epístola de San Pablo a los Romanos. Ningún ministro de la iglesia puede honestamente oponerse a este punto puesto que todos lo han aceptado durante su ordenación al aceptar el artículo treinta y seis de la iglesia.

Con frecuencia se ha señalado que muy pocas personas han alcanzado una posición clara con respecto a la justificación y a la santificación. Son muchos los que han hablado y escrito admirablemente bien acerca de la justificación sin tener una idea clara, es más, ignorando por completo, la doctrina de la santificación. ¿Acaso alguien ha logrado escribir con más acierto que Martín Lutero acerca de la justificación por la sola fe? Y, sin embargo, nadie más ignorante que él acerca de la doctrina de la santificación, o con ideas más confusas al respecto. Para convencerse de ello más allá de toda duda, basta analizar objetivamente su tan mentado comentario a la epístola a los Gálatas.

 

  La selección de los párrafos de los textos fueron elegidos teniendo en cuenta varios criterios (temática, extensión, contenido del mensaje, impacto en el lector, etc.) sin embargo no excluyen cierta cuota de arbitrariedad difícil de evitar, por lo cual pedimos disculpas por anticipado.

 

 

 

Extracto de las Obras de Juan Wesley

OBRAS | Año 4 N° 9

La lectura de sus Obras, Sermones, Cartas y su Diario, son parte de la herencia metodista un “evangelio integral” para nuestra edificación personal y comunitaria.

 

De su Obra  «La justificación por la fe extraemos:

 

Romanos 4:5

Mas al que no obra, sino que cree en aquel que justifica al

impío, su fe le es contada por justicia.

“Cómo puede una persona pecadora justificarse delante de Dios, el Señor y Juez de todos, es una pregunta de gran importancia para todos los seres humanos. Contiene el fundamento de toda nuestra esperanza, pues mientras estamos en enemistad con Dios no puede haber verdadera paz, ni verdadero gozo en esta vida ni en la eternidad. ¿Cómo puede haber paz cuando nuestro corazón nos condena? ¿Y mucho más aquél que es mayor que nuestro corazón, y conoce todas las cosas?1 ¿Qué gozo verdadero puede haber en este mundo o en el otro, mientras la ira de Dios permanezca en nosotros?

….

En esta condición se encontraba la raza humana cuando de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. En la plenitud de los tiempos, fue hecho Hombre, segunda cabeza de la humanidad, un segundo padre y representante de toda la raza humana. Y de esta forma fue que llevó él nuestras enfermedades y Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

 Entonces él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados. El puso su vida en expiación por el pecado. El derramó su sangre por los transgresores. El llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, de modo que por sus llagas fuimos nosotros curados. Y por esa oblación de si mismo ofrecida una vez, nos redimió a mí y a toda la humanidad; habiendo hecho «un completo, perfecto y suficiente sacrificio… y satisfacción por los pecados de todo el mundo.

Debido pues a que el Hijo de Dios gustó la muerte por todos, Dios reconcilió consigo al mundo, no tomándoles en cuenta sus pecados. Así que, como por la transgresión de uno vino la condenación a todos los hombres, de la misma manera por la justicia de uno vino a todos los hombres la justificación de vida. De manera que, por amor de su amado Hijo, por lo que ha hecho y sufrido por nosotros, Dios ahora promete, bajo una sola condición (en el cumplimiento de la cual él mismo nos ayuda) tanto perdonarnos el castigo que nuestros pecados merecen, como volvernos su gracia, y dar a nuestras almas muertas la vida espiritual perdida como arras de la vida eterna.

 

La selección de los párrafos de los textos fueron elegidos teniendo en cuenta varios criterios (temática, extensión, contenido del mensaje, impacto en el lector, etc.) sin embargo no excluyen cierta cuota de arbitrariedad difícil de evitar, por lo cual pedimos disculpas por anticipado.